El Challenge Test es un estudio destinado a conocer cual es la interacción entre de un alimento y un determinado microorganismo, en especial sobre su desarrollo o su desaparición.
El Challenge Test da respuestas a preguntas tales como:
¿Puede desarrollarse un determinado microorganismo patógeno o alterador de alimentos en un alimento o producto alimentario concreto?
¿A qué velocidad se desarrolla o desaparece, en función de las condiciones de almacenado, el microorganismo patógeno o alterador en cuestión?
¿Cuál es el criterio de aceptación, de microorganismos patógenos o alteradores, qué debo establecer, en una determinada etapa del proceso, qué permite asegurar la ausencia de riesgos para la salud, el cumplimiento de las normas legales o la no alteración del alimento a lo largo de su vida comercial?
¿Puedo asegurar que el alimento cumple con los requisitos del Reglamento 2073/2005 en relación al contenido en Listeria monocytogenes, salmonella u otros patógenos, a lo largo de toda la vida comercial?
¿POR QUÉ INTERESA?
Porque es una herramienta potente i fiable que permite:
asegurar que, al final de la vida útil, los alimentos cumplen los criterios de seguridad alimentaria establecidos en el R.2073/2005 y sus posteriores modificaciones
asegurar que se cumplen los límites microbiológicos aceptables para cada tipo de producto, establecidos en las disposiciones legales pertinentes
proteger la salud de los consumidores
evitar poner en riesgo el valor de la Marca
El Challenge Test es, además, una herramienta imprescindible en el desarrollo de nuevas formulaciones o nuevos productos.
¿ES NORMATIVO?
El punto 2 del art. 3 y el anexo II del REGLAMENTO CE 2073/2005, relativo a los criterios microbiológicos aplicables a los productos alimenticios, disponen que los fabricantes deben realizar este tipo de estudios en determinados alimentos, especialmente en los alimentos listos para el consumo que puedan permitir el desarrollo de Listeria monocytogenes y puedan suponer un riesgo para la salud pública.
La Norma IFS, en los apartados desarrollo de productos (puntos 4.3.3 y 4.3.4) y análisis del producto (punto 5.6.8), enfatiza la importancia de establecer, estudiar y documentar la vida útil del alimento.
La Norma BRC (en el punto 4.1.4 y 4.1.5) dispone: el periodo de validez debe establecerse teniendo en cuenta la formulación del producto, los materiales de envasado, el entorno medioambiental de la fábrica y las condiciones de almacenamiento posteriores. Y que los ensayos deben realizarse utilizando protocolos documentados y deben documentarse y conservarse los resultados de los ensayos.